Sociedad

«WhatsApp nunca será seguro», afirma el fundador de Telegram

Pavel Valerievich Durov, es el creador de la red social rusa VK, de la que renunció en el 2014 y fundador de Telegram.

Durov ha sido un fuerte crítico de WhatsApp y Facebook durante años, y ahora ha aprovechado un nuevo cataclismo de la compañía de mensajería estadounidense para asestar un duro golpe con un artículo propio publicado en la página de Telegra.ph.

Aquí te dejamos una traducción del texto en inglés:

“El mundo parece estar alarmado por la noticia de que WhatsApp convirtió a cualquier teléfono en un spyware. Todo en tu teléfono, incluyendo fotos, emails y textos fueron accesibles por atacantes solo porque tenías WhatsApp instalado.

Esta noticia no me sorprendió a mi por supuesto. El año pasado WhatsApp tuvo que admitir que había tenido un problema similar una simple video llamada vía WhatsApp fue todo lo que necesitó un hacker para acceder a toda la data en tu teléfono.

Cada vez que WhatsApp tiene que corregir una vulnerabilidad crítica en su aplicación, una nueva aparece en su lugar. Todos sus problemas de seguridad son convenientemente apropiados para vigilancia, parecen y funcionan como puertas traseras.

A diferencia de Telegram, WhatsApp no es una fuente abierta, así que no hay forma de que un investigador de seguridad revise fácilmente si hay puertas traseras en su código. No solo WhatsApp no publica su código, hacen todo lo contrario: WhatsApp deliberadamente ofusca los binarios en su app para asegurarse de que nadie pueda estudiarlos minuciosamente.

WhatsApp y su compañía madre quizás hayan tenido que implementar estos accesos -vía procesos secretos de mordaza como el FBI ordena-. No es fácil correr una aplicación de comunicación segura en los Estados Unidos. En una semana que nuestro equipo pasó en Estados Unidos en el 2016 nos consiguipo tres intentos de infiltración por parte del FBI. Imagínense lo que puede caerle encima en 10 años a una compañía basada en el país.

Yo entiendo que las agencias de seguridad justifiquen plantar puertas traseras como esfuerzos contra el terrorismo. El problema con eso es que también pueden ser utilizadas por criminales y gobiernos autoritarios. Por algo los dictadores adoran WhatsApp. Sus carencias en cuanto a seguridad les permite espiar a su pueblo, así que WhatsApp continúa estando disponible en lugares como Rusia o Irán, donde Telegram está prohibido por las autoridades.

De hecho, yo comencé a trabajar en Telegram como respuesta directa a la presión personal ejercida por las autoridades rusas. En ese entonces, en 2012, WhatsApp todavía estaba transfiriendo mensajes en textos sencillos. Una locura. No sólo gobiernos o hackers, pero proveedores de teléfonos y administradores de WiFi tenían acceso a todos los textos de WhatsApp.

Luego WhatsApp añadió alguna encriptación, que rápidamente terminió convirtiéndose en una trama mercadológica: la clave para descifrar los mensajes estaba disponible para varios gobiernos, incluyendo el ruso. Entonces, mientras Telegram comenzaba a ganar popularidad, los fundadores de WhatsApp vendieron la compañía a Facebook y declararon que “La privacidad estaba en su DNA”. Si es cierto, debe haber estado durmiendo o en un gen recesivo.

Hace tres años WhatsApp anunció que había implementado una encriptación de extremo a extremo así que “terceros no podían acceder a los mensajes”. Esto coincidió con empujón agresivo para que todos los usuarios realizaran una copia de seguridad sus chats en la nube. Al hacer esta presión, WhatsApp no le dijo a sus usuarios que al hacer el backup, los mensajes no quedaban protegidos por la encriptación de extremo a extremo, y algunos ingenuos servirían su tiempo en la cárcel como resultado.

Esos que fueron suficientemente resistentes a los constantes mensajes pidiéndoles que realizaran la copia de seguridad pueden ser rastreados todavía por distintas formas y trampas «desde acceder a las copias de sus contactos como cambios de encriptación invisibles». La metadata generada por los usuarios de WhatsApp -los registros de quién chatea con quién- es filtrado a todo tipo de agencias en volúmenes enormes por la compañía madre de WhatsApp. Encima, tienes una mezcla de graves debilidades tras otra.

WhatsApp tiene un historial consistente, desde la encriptación nula en sus inicios hasta una sucesión de problemas de seguridad extrañamente adecuados para fines de vigilancia. Mirando hacia atrás, no ha habido un solo día en el viaje de 10 años de WhatsApp cuando este servicio fue seguro. Por eso no creo que solamente actualizando la aplicación móvil de WhatsApp lo haga seguro para nadie. Para que WhatsApp se convierta en un servicio orientado a la privacidad, debe arriesgarse a perder mercados enteros y chocar con las autoridades de su país de origen. No parecen estar listos para eso.

El año pasado, los fundadores de WhatsApp abandonaron la compañía debido a preocupaciones sobre la privacidad de los usuarios. Definitivamente, están atados por órdenes de mordaza o Acuerdos de Confidencialidad, por lo que no pueden discutir las puertas traseras públicamente sin correr el riesgo de perder su fortuna y su libertad. Sin embargo, pudieron admitir que “vendieron la privacidad de sus usuarios” [16].

Puedo entender la renuencia de los fundadores de WhatsApp a proporcionar más detalles, no es fácil poner en riesgo su comodidad. Hace varios años tuve que abandonar mi país después de negarme a cumplir con las infracciones de privacidad de los usuarios de VK sancionadas por el gobierno. No fue agradable. Pero, ¿volvería a hacer algo así? Con mucho gusto. Cada uno de nosotros morirá eventualmente, pero como especie nos quedaremos por un tiempo. Por eso creo que acumular dinero, fama o poder es irrelevante. Servir a la humanidad es lo único que realmente importa a largo plazo.

Y sin embargo, a pesar de nuestras intenciones, siento que decepcionamos a la humanidad en esta historia de software espía de WhatsApp. Mucha gente no puede dejar de usar WhatsApp, porque sus amigos y familiares todavía están en eso. Significa que nosotros en Telegram hicimos un mal trabajo persuadiendo a las personas para que se cambiaran. Si bien atrajimos a cientos de millones de usuarios en los últimos cinco años, esto no fue suficiente. La mayoría de los usuarios de Internet aún son secuestrados por el imperio Facebook/WhatsApp/Instagram. Muchos de los que usan Telegram también están en WhatsApp, lo que significa que sus teléfonos aún son vulnerables. Incluso aquellos que abandonaron WhatsApp completamente están usando Facebook o Instagram, los cuales piensan que está bien almacenar sus contraseñas en texto plano. (Todavía no puedo creer que una compañía de tecnología pueda hacer algo como esto y salirse con la suya).

En casi 6 años de su existencia, Telegram no tuvo ninguna pérdida importante de datos ni fallas de seguridad del tipo que WhatsApp demuestra cada pocos meses. En los mismos 6 años, revelamos exactamente cero bytes de datos a terceros, mientras que Facebook/WhatsApp ha estado compartiendo casi todo con todos los que afirman que trabajan para un gobierno.

Pocas personas fuera de la comunidad de fanáticos de Telegram se dan cuenta de que la mayoría de las nuevas funciones de mensajería aparecen primero en Telegram, y luego WhatsApp copia con papel-carbón hasta los detalles más pequeños. Recientemente, estamos presenciando el intento de Facebook de tomar prestada toda la filosofía de Telegram, y Zuckerberg de repente declara la importancia de la privacidad y la velocidad, prácticamente citando palabra por palabra la aplicación de Telegram en su discurso F8.

Pero quejarse de la hipocresía y falta de creatividad de FB no ayuda. Tenemos que admitir que Facebook está ejecutando una estrategia eficiente. Miren lo que le hicieron a Snapchat.

En Telegram tenemos que reconocer nuestra responsabilidad en la formación del futuro. Somos nosotros o el monopolio de Facebook. Es libertad y privacidad o codicia e hipocresía. Nuestro equipo ha estado compitiendo con Facebook durante los últimos 13 años. Ya los vencimos una vez, en el mercado de las redes sociales de Europa del Este. Los venceremos nuevamente en el mercado global de mensajería. Tenemos que hacerlo.

No sera fácil. El departamento de marketing de Facebook es enorme. Nosotros en Telegram, sin embargo, no mercadeamos. No queremos pagar a los periodistas e investigadores para que le cuenten al mundo sobre Telegram. Para eso, confiamos en ustedes, los millones de usuarios nuestros. Si te gusta Telegram lo suficiente, se lo contarás a tus amigos. Y si todos los usuarios de Telegram convencen a tres de sus amigos para que eliminen WhatsApp y se muden permanentemente a Telegram, ya será más popular que WhatsApp.

La edad de la codicia y la hipocresía terminará. Comenzará una era de libertad y privacidad. Está mucho más cerca de lo que parece.” AP

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