Salud

Soluciones íntimas para un problema tabú: la incontinencia urinaria

Sí, te puede pasar a ti. El aumento de frecuencia al orinar no sólo se asocia a la incontinencia urinaria, muy frecuente en el embarazo y en el parto, sino que puede deberse al mal de vejiga hiperactiva. El Dr. Oscar Martínez, director de la sección de Urodinamia y Suelo Pélvico del Hospital Militar Dr. Carlos Arvelo en Caracas (Venezuela), habla de las medidas preventivas y los tratamientos para combatir esta enfermedad. Poner remedio o prevenirlo está en tu mano.

Las señales de alarma para preocuparse. Más que señales de alarma son factores que pudieran influir en la aparición o no de la incontinencia urinaria. Haber tenido embarazos con fetos de gran peso, partos con mucho trabajo, cirugías pélvicas previas, y la edad como factor, pueden hacer pensar que podemos estar en riesgo. No hay ningún factor o síntoma premonitor de la incontinencia, simplemente aparece.

Distintos tipos de incontinencia. Sí, existe la incontinencia de esfuerzo, la incontinencia de urgencia, la mixta y una cuarta que se da por rebosamiento cuando se sobrepasa la capacidad básica de la vejiga.

La diferencia entre todas ellas. La de esfuerzo se refiere a la pérdida de orina a causa del aumento de la presión intra abdominal. La de urgencia a cuando hay una actividad exagerada del musculo detrusor de la vejiga, ya que un aumento exagerado en su actividad puede provocar pérdida de orina. La mixta es, naturalmente, la presencia de ambas; y la incontinencia por rebosamiento se da cuando se sobrepasa la capacidad de almacenamiento de la vejiga.

Examen para detectarla. Primero se realiza un examen físico clínico a la paciente, y su respectivo interrogatorio. Lo que consideramos una extensión del estudio físico es lo que denominamos la urodinámica. Los que hacemos estudios urudinámicos, es decir urudinamistas, utilizamos este estudio como una herramienta útil en la clasificación de la incontinencia urinaria, y realmente es una clasificación para toda la disfunción de la vejiga.

Qué médico debes visitar. A un urólogo, que es quien hace estos estudios. Esta área, que a veces la gente desconoce, se encarga básicamente de trabajar sobre el funcionamiento vesical. Este es un estudio que cubre las presiones de la vejiga y su capacidad de llenado.

Por qué las mujeres la padecen más que los hombres. Hay varios factores que influyen. Por ejemplo, en los hombres existe el llamado esfínter urinario formal, y en las mujeres un componente esfinteriano, esto es más fisiológico, por eso la uretra de la mujer es mucho más corta y tiene la gran virtud de ser madre. Hay un sobrepeso intra abdominal importante durante el embarazo, y todo eso genera una presión crónica sobre los músculos de la pelvis, por lo que se pierde el sostén de la pelvis con todo el peso exagerado. Aparte, el déficit hormonal de las mujeres es muy marcado, el momento de la menopausia hace que muchos elementos de sostén y de continencia pierdan su efectividad.

Ejercicios para fortalecer el suelo pélvico

Contrae los músculos para fortalecer tu vejiga con ayuda de un fisioterapeuta, electroestimulación o de conos vaginales. Es fundamental fortalecer el suelo pélvico ya que un 40% de las mujeres no lo hace.

Sigue siendo un tema tabú. Existen dos razones, por un lado hay tabú porque está el tema social de que ‘me orino’, por otro lado hay un problema de educación en la población, la gente considera esto como algo normal, y de hecho cuando en las consultas ginecológicas se pregunta a las mujeres si pierden orina muchas responden: “Sí, lo normal”, y sabemos que perder orina no es normal. Muchas consideran que a medida que van alcanzando cierta edad es normal que vayan perdiendo orina, pero están equivocadas.

Los tratamientos más novedosos para combatirla. Se tratan las incontinencias de acuerdo a cada causa. En el caso de la incontinencia de esfuerzo existen procedimientos, cambios de hábitos, ejercicios musculares y cirugías especiales. En el caso de la incontinencia por hiperactividad vesical existen también cambios de hábitos importantes en el paciente, como pueden ser el cambio de tipos de líquidos que ingiere, la hora a la que los ingiere, el tipo de comidas irritantes vesicales, la influencia del tabaco, y los medicamentos dedicados exclusivamente a la hiperactividad vesical, como antimuscarínicos.

Nuevas técnicas para operaciones. Está el implante de cinchas en el caso de la incontinencia de esfuerzo, del que cada vez estamos más convencidos que deben ir acompañadas tanto antes como después de un proceso de rehabilitación del piso pélvico, y según el grado de incontinencia de cada quien.

¿Tratamientos no quirúrgicos? Todos los tratamientos tienen una fase no quirúrgica, que es la primera, y una quirúrgica. Lo ideal sería comenzar con los cambios de hábito, pasar a la terapia farmacológica, y luego a la quirúrgica. En el caso de la incontinencia de esfuerzo, la terapia farmacológica no es exitosa ni es buena. Pero no siempre se va a tener que hacer un tratamiento quirúrgico.

Ejercicios para prevenirla. Existen ejercicios para la continencia de urgencia que son para el piso pélvico y están orientados por fisioterapeutas preparados en esta área.

Fuente: venegassalud.com

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