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Quinta bomba en Texas explota en oficina de FedEx; deja un herido

El paquete explosivo que en la madrugada de hoy causó un herido en la sede de la compañía FedEx en Schertz «Texas, EE.UU.» se envió desde una oficina de la empresa de mensajería en Austin, según la Policía.

La tienda en cuestión está en el centro comercial “Sunset Valley”, a poco más de tres kilómetros del lugar en el que el domingo por la noche estalló otro artefacto explosivo.

En la madrugada de hoy un paquete “con las mismas características que los anteriores” que han estallado en el último mes en Austin explosionó en el interior de las instalaciones de la empresa de mensajería FedEx en el área de San Antonio.

“Estamos valorando que posiblemente esté relacionado con nuestra investigación abierta”, dijo la portavoz del Buró Federal de Investigaciones (FBI), Michelle Lee.

Este incidente provocó lesiones a uno de los empleados, que se encuentra fuera de peligro, y obligó a los agentes a evacuar el edificio para inspeccionar la zona, ya que en un primer momento se creyó que había un segundo mecanismo explosivo.

Sin embargo, el jefe de la policía de San Antonio, William McManus, lo desmintió y reconoció “haberse equivocado” al anunciar un segundo paquete explosivo sin detonar en las instalaciones de FedEx de Texas, según medios locales.

La oficial de la Policía de Austin Destiny Winston confirmó esta mañana el hallazgo de un nuevo “paquete sospechoso” en la zona suroeste de la capital, en otro almacén de FedEx cercano al aeropuerto de la ciudad, aunque advirtió que en este caso “todavía no se puede confirmar que esté relacionado con el incidente de San Antonio”.

Winston no ofreció ningún detalle sobre el hallazgo, pero comentó que no hubo ningún afectado por este nuevo artefacto y que el área se encuentra bajo control, “recuperando su actividad habitual”.

Al comienzo de la jornada, el jefe de las autoridades policiales de Austin, Brian Manley, comunicó que en las últimas horas se han producido 420 avisos por objetos sospechosos, número que asciende a más de 1.200 llamadas desde el 12 de marzo, fecha en la que tuvieron lugar dos de las cinco bombas registradas hasta el momento.

Por su parte, la Casa Blanca, a través de su portavoz, Sarah Sanders, afirmó en Twitter que “no existen aparente nexos con el terrorismo” al comentar la serie de artefactos que han explotado en los alrededores de Austin, cuyo responsable aún se desconoce, y que han dejado, por el momento, dos muertos y varios heridos graves.

Brian Manley reconoció, en varias ruedas de prensa días atrás, que la Policía se encuentra “ante un atacante en serie”, dado el nivel de elaboración de las bombas, por lo que la investigación recoge la posibilidad de que se trate de una situación de “terrorismo doméstico o delitos de odio”.

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