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Pese a la espantosa lesión sufrida en mayo, Yadier Molina ha vuelto con la fuerza de antes

Yadier Molina está de regreso, en el terreno de juego y en un rol bien conocido representando a los Cardenales en el Juego de Estrellas.

Hace un mes y medio, nadie sabía si el estelar puertorriqueño estaría en condiciones para participar en su noveno Clásico de Media Temporada. El 5 de mayo, Molina recibió el impacto de un foul tip del bate de Kris Bryant de los Cachorros, que fue ante una recta de 102 millas por hora del derecho de San Luis, Jordan Hicks.

Y fue en la pelvis.

Es otras palabras, asombra el hecho de ver a Molina, rindiendo con el ritmo acostumbrado, después de una lesión de tal brutalidad.

“Fue bien difícil no estar jugando, obviamente por la lesión que tuve”, dijo Molina, quien perdió un mes de acción entre el 6 de mayo y el 5 de junio. “La recuperación fue muy lenta para mí, pero ya me siento mejor, al 100%, y a tratar de ayudar al equipo a ganar”.

En el caso de los Cardenales a nivel colectivo, la frecuencia de victorias no fue suficiente para salvar el cargo del manager Mike Matheny, quien fue despedido el sábado por la noche. Pero a nivel individual, Molina reanudó su sólida temporada al bate cuando regresó, poniendo línea de .276/.336/.491 con siete jonrones y 24 empujadas desde que volvió de la lista de incapacitados. En total, lleva .274/.315/.474 en el 2018, con 13 cuadrangulares y 41 impulsadas.

“Me siento bendecido de estar compartiendo con todos ustedes”, dijo Molina acerca de su novena participación en el Juego de Estrellas, que en esta ocasión fue gracias a una lesión de Buster Posey. “Esperamos en Dios que me queden algunos añitos más, por lo menos dos añitos más”.

¿A LLEVAR EL LIDERAZGO AL SIGUIENTE NIVEL?

Durante muchos años, se ha destacado la influencia de Molina en el clubhouse de los Cardenales, teniendo como piloto a Matheny, a quien el boricua sustituyó como receptor titular de San Luis a partir de la temporada del 2005. Firmado como hasta el final del 2020, Molina no descarta la idea de llegar a dirigir a nivel de Grandes Ligas tras su retiro como jugador activo-o hasta antes de eso.

“Sería algo que todo pelotero desea. Obviamente, está en la mente de cada pelotero”, dijo Molina al respecto. “Ahora mismo, estoy concentrado en ayudar a mi equipo como jugador. Cuando llegue el momento, ahí tomamos la decisión. Pero sí, sería algo bien bonito, bien hermoso de que la gente considerara mi nombre”.

CASI LISTO PARA PONDERAR SU LEGADO

Desde que firmó una extensión de contrato de tres años y US$60 millones que se vencerá tras la temporada del 2020, Molina ha expresado que tiene previsto retirarse en ese momento. A sus 36 años recién cumplidos, el hermano menor de los también ex cátchers de Grandes Ligas Bengie y José Molina afirma que está consciente de los logros que ha compilado a nivel individual. Las métricas tradicionales y no tradicionales colocan al oriundo de Bayamón como uno de los mejores receptores en la historia de Grandes Ligas.

“No puedo pensar en eso ahora mismo, porque me quedan dos años, pero sí ha estado en el fondo de mi mente”, reconoció el autor de la mayor cantidad de juegos recibidos en la historia de los Cardenales. “Ahora mismo estoy concentrado en ayudar a mi equipo. Obviamente, es algo bonito estar en esa lista corta (de los mejores cátchers)”. MLB

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