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Integración de bates con calibre de MLB debe mejorar la débil ofensiva del torneo

Se completó la mitad del calendario de competencia (75 partidos) con la menor cantidad de carreras anotadas por partido (7.1) de los últimos 12 torneos, el líder de jonrones con solo tres y una proyección para superar los 300 errores (van 162), esto es 2.16 por encuentro, o lo mismo que casi cuatro veces los que se cometieron en las Grandes Ligas (0.57).

Solo seis bateadores superan el umbral simbólico de los .300 y en sentido colectivo baja a niveles de 2001-2002 con .230. Miguel Gómez (3) tiene casi tantos cuadrangulares como los Toros (4), que tratan de compensar esa falta de poder con velocidad y así se refleja en su liderato de bases robadas (43), casi cuatro veces más que el Escogido (11).

Pero esos números, en teoría deben mejorar con la integración de unos bates de calibre Big Show.

El Escogido ha agregado a Franmil Reyes y acaba de añadir a Franchy Cordero, el Licey a Jorge Bonifacio, Hanley Ramírez, Erick Aybar y Julio Borbón, los Toros a Manuel Margot y esperan por Teoscar Hernández, las Estrellas a Fernando Tatis III y Francisco Mejía, mientras que los Gigantes esperan por Ketel Marte y Leury García y las Águilas a Jonathan Villar y Juan Lagares.

Muestra de cómo las integraciones en condición de producir pueden cambiar los resultados es el Licey. Los azules jugaron para 4-11 en octubre, pero han mejorado a 7-3 en noviembre, etapa en la que agregaron a figuras como los hermanos Bonifacio y Donovan Solano para un elenco al que no le ha faltado buenos brazos.

Las cuyayas comenzaron la jornada de ayer igualadas en la cima con el mejor diferencial de carreras (+24) al anotar 107 y permitir 83. Solo encuentran otro club con ese indicador en positivo, los Gigantes con +23, mientras que las Estrellas tienen el peor con -17.

Dominio del pitcheo

La escuadra nordestana, en medio de su peor crisis del curso al caer en cinco de sus últimos seis encuentros, se ha mantenido más cerca de la punta que de la cola apoyado en sus brazos, que lideran en efectividad (2.28), lejos de la media de la liga (3.05).

El cubano Rogelio Armenteros (ya fuera del equipo) y el estadounidense Jake Kalish han tenido gran cuota de responsabilidad en esos números.

Sin embargo, el relevo de los potros ha quedado a deber con siete desperdicio de salvamentos y es penúltimo en retener ventajas (18).

Defensa débil

La media de pifias no alcanza los niveles alarmante de 2012-2013 cuando se tocó techo hasta los 2.7 por juego (413 en total), pero proyecto otro curso más sobre los 300, que no se ve desde la 2006-2007.

El Licey encabeza la lista de errores con 39, seguido de Escogido (33), Toros (29), Gigantes (25), Estrellas (21) y Águilas (15).

El torpedero rojo Willi Castro comanda la lista con seis, seguido del jardinero estrellista Orlando Calixte (5), el campo corto de los Toros Jorge Mateo (5) y el antesalista escogidista Erik González (5).

Fuente: Diario Libre

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