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7 enemigos del orgasmo femenino

El orgasmo femenino es un misterio para muchos y de hecho, hay miles de mujeres que nunca han experimentado uno. De acuerdo a los expertos en salud sexual, hay 8 enemigos del orgasmo femenino.

Durante un orgasmo, influyen muchos factores, desde psicológicos y emocionales, hasta físicos y hormonales.

No todas las mujeres consiguen un orgasmo y estas son algunas de las razones que pueden impedirlo:

1. Malas experiencias

Cuando una mujer ha experimentado una experiencia sexual traumática en el pasado, puede bloquearla durante las relaciones sexuales.

“Hay mujeres que debido a un trauma evitan masturbarse y de hecho, inhiben el deseo sexual por completo”, explica Héctor Galván, director clínico del Instituto Madrid de Psicología y Sexología.

En esos casos, lo ideal es ayudarla a conseguir reconciliarse con la sexualidad poco a poco. Primero, dejando que se habitúe al contacto físico con su propio cuerpo y que poco a poco se acerque al placer sexual de forma individual y luego, con la pareja.

2. Estilo de vida estresado

Uno de los factores que impiden el orgasmo femenino más común es el estrés, especialmente por el estilo de vida, trabajos exigentes, jornadas laborales lejos de casa e hijos que atender.

“Puede llegar a sentir deseo y excitación (dos fases previas al orgasmo), con cierto nivel de estrés y de cansancio, pero la fase final del orgasmo sí necesita que estemos relajados”, indica el especialista.

Fingir un orgasmo puede parecer una buena solución en este caso, sin embargo, el psicólogo clínico recomienda no hacerlo y en vez de eso, hablar y plantear la situación con la pareja para mejorar.

3. Falta de comunicación

En una relación sexual, nadie puede adivinar lo que está sintiendo la otra persona. Los gestos y sonidos pueden ayudar, pero lo ideal es decir claramente qué nos gusta y qué no.

“A muchas personas les cuesta durante las relaciones ir dirigiendo a la pareja, ir pidiendo ciertos cambios, ciertos ajustes”, explica el sexólogo.

Muchas mujeres dicen que cuando están a punto de llegar al orgasmo, la pareja cambia el ritmo o se retira de la penetración, pero nunca se lo dicen.

Por eso, lo más importante es normalizar la comunicación antes y después del encuentro sexual, pero sobre todo, durante.

4. Poca y mala estimulación previa

Tomarse el tiempo para el encuentro sexual es clave y mucho más lograr para el orgasmo femenino.

Sin embargo, el problema no es que se dedique más o menos tiempo a la estimulación previa, sino la comunicación.

“En consulta, muchas veces la realidad es que ni hombres ni mujeres suelen masturbar bien a sus parejas porque lógicamente cada uno no acaba de entender las sensaciones internas de la otra persona”, indica el experto.

La clave está en que la mujer le explique a su pareja qué hacer, cómo, con qué ritmo y en qué parte de su cuerpo.

5. Falta de deseo sexual

De acuerdo al Servicio Nacional de Salud de Reino Unido (NHS), la falta de deseo sexual puede afectar en distintas etapas, especialmente durante el embarazo, después de dar a luz, en situaciones de estrés y en la menopausia.

Algunas de las causas son traumas psicológicos, medicamentos, desordenes hormonales o fallas en la producción de testosterona que proviene de los ovarios.

6. Dolor en las relaciones

El vaginismo es la contracción involuntaria de los músculos de la vagina, haciendo el coito doloroso e imposible. Puede ocurrir cuando la mujer asocia al sexo con dolor o con algo malo debido a un trauma vaginal.

Otro problema es la dispareunia, que hace que las mujeres sientan mucho dolor durante el sexo, ardor e incomodidad.

Las infecciones vaginales y la resequedad vaginal también son causa de dolor, por lo que es fundamental visitar a un especialista.

“El dolor durante las relaciones sexuales es común después de la menopausia, ya que los niveles de estrógeno disminuyen y la vagina se siente seca”, alerta el NHS.

7. Autoexigencias

Ser controlador, obsesivo y perfeccionista en el sexo, puede convertirse en un enemigo del orgasmo femenino.

Cuando una persona no consigue un orgasmo y normalmente sí lo hacía, puede empezar a ser más autoexigente y crear una tensión respecto a su propio rendimiento sexual.

Lo mejor en todo caso es visitar a un especialista en salud sexual y sobre todo, hablar con la pareja de cualquier incomodidad que surja.

Fuente: Su médico

Por: Susana Carrasco Merino

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