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El cunnilingus en la historia

SOLO PARA ADULTOS | Las distintas eras no han podido resistirse a beber directamente de la botella, el arte de libar se llena de misterios y matices a través de las civilizaciones del mundo, sin embargo su esencia continúa produciendo ecos hasta nuestros días…
La generosidad de proporcionar placer con la lengua a los genitales femeninos ha estado bajo el manto del oscurantismo, incluso hasta hoy. La historia al parecer ha sido bastante falocrática, por lo que las constancias acerca de la práctica del cunnilingus son bastante escasas, solo reservadas a pocos documentos, textos, mosaicos o grabados.

En el caso de los antiguos griegos, para bien o para mal estaban más interesados en las conquistas, las guerras, filosofía y las formas masculinas, por lo que al parecer no estaban muy pendientes en beber directamente de los fluidos vaginales; aunque los horrores de la guerra traían consigo constantes violaciones de mujeres, los textos acerca de los gustos por el cunnilingus estaban eclipsados por rendir culto a los banquetes, orgías y al amor homosexual; incluso aunque ahora nos parezca extraño, el amor entre varones era más respetado, considerando las relaciones con mujeres vulgares y carentes de pasión.

Roma, bacanales y el dios Pan

Los bacanales fueron introducidos en Roma por la cultura de Tyrrhenia (lugar muy influenciado por los griegos) especialmente en la región de Pompeya y Herculano en el año (ca. 200 a. C.). Fueron actividades que rendían tributo al dios Dionisio (Grecia) o al dios Baco (Roma). Originalmente eran organizados solo por mujeres y para mujeres en honor al dios Pan, así el término “bacantes” -como se les llamaba a las sacerdotisas- quedó relacionado instantáneamente con las orgías griegas y romanas.

Estas fiestas sexuales celebradas entre féminas, rendían honores practicando el “cunnilingus” como un evidente acto para dar y recibir placer. Llama la atención que la etimología de la palabra “coño” proceda del latín “cunnus”, que tiene la misma raíz que cunni; además lingus “lamer”; nos revela el disfemismo “lengua en el coño”.

Más tarde, estas fiestas se extendieron por Roma con la participación de hombres, relegando -quizá por el fantasma del patriarcado- al cunnilingus como una práctica sucia o de degradación sexual que en ocasiones podía ser llevada a tribunales según la jerarquía romana. En este sentido, era más condenable un hombre que estimulara los genitales de una mujer que penetrar a otro hombre o haber sido penetrado… De este modo surgieron algunas soluciones a las mujeres que querían disfrutar de los beneficios del cunnilingus, levantándose una discreta legión de prostitutas y prostitutos que ofrecían sus servicios para dar a ellas una buena sesión de sexo oral.

Safo de Mitilene

La famosa poetisa griega Safo en la isla de Lesbos (ca. 650/610 – 580 a.C.), se dedicó a preparar a las jóvenes para el matrimonio. Cabecilla de la «Casa de las servidoras de las Musas», el espacio era un epicentro para la creatividad, recitar poesía y mostrar amor por la naturaleza. Safo a través de su sensibilidad y belleza tuvo muchos romances con sus discípulas; lo que la convirtió en un ícono del amor entre mujeres; hechos comprobados en su obra.

En el poema 2D, Safo le pide a Afrodita que le ayude con alguien a quien ama pero que no le ha querido prestar atención, y cuando Afrodita dice «… aún sin quererlo» utiliza un participio femenino: kouk ethéloisa, que refleja la existencia de un “Eros” homosexual en la vida de esta poetisa.

Según la academia, y muy distinto al mito, el amor de Safo no se trataba de fiestas orgiásticas ni mucho menos. Ella amaba desde su corazón y enseñaba importantes lecciones de amor a partir de una fuerte identidad con la diosa Afrodita, con quien se le relacionó; un rasgo que contribuyó a la construcción de su genio y figura, atributos que podemos apreciar en su importante obra lírica.

Cunnilingus en la Edad Media

Los registros acerca del cunnilingus en la edad media se encuentran en textos en su mayoría escritos por la comunidad monástica. En las páginas de los textos medievales también se encontraba un enfoque dirigido al interés por la eyaculación y el destino del semen; pues en aquel momento el semen no usado para propósitos de procreación era un pecado contra la propagación de la raza humana; postura que Tomás de Aquino ayudó difundir en contradictorios postulados como:

El punto natural del semen es engendrar a los niños por lo que se debe derramar en cualquier lugar, pero la vagina es contra natura o antinatural”.

Esta manera de abordar la sexualidad contribuye a echar más tierra en un tema de por sí desconocido, pues no se tiene claro cómo entonces las personas asumían el sexo, mucho menos el cunnilingus. Tom O’Donnell PhD del University College London, dedicado al parto y la crianza de familias en la Europa medieval, buscó algunos ecos sexuales en la historia, refiriéndose a una obra escrita entre finales del VIII y principios del siglo IX, un penitencial llamado -con mucha originalidad- “El viejo irlandés penitencial”. El documento proporciona una lista de las penitencias que generalmente eran impuestas ante las posibles transgresiones morales; siendo la sección sobre pecados de la lujuria la más interesante y que revela dos puntos clave:

1) Cualquiera que practique la fornicación de los labios, tendrá una penitencia durante cuatro años si es su primera vez, pero si es usualmente su costumbre serán siete.
2) Cualquiera que derrame su semilla en la boca de una mujer debe pagar la penitencia completa por cinco años, si es una cosa usual, siete.

En el último podemos apreciar la preocupación por el semen cuando se derrama sin ningún propósito de procreación. En el contexto de esta referencia al sexo oral, la primera entrada es probable que se refiera al cunnilingus. La palabra para ‘labios’, usada en el irlandés es la que se usa para los labios de la boca. Pero, al igual que en inglés, esto puede ser también los labios de la vagina; sin embargo nada es concluyente debido a su lacónica redacción y su difícil interpretación, que no deja claro cómo la gente en la Edad Media tuvo relaciones sexuales; es solo un énfasis constante en la experiencia masculina. Solo a través de algunos dibujos y leyendas, el cunnilingus quedaba reservado a los conventos, donde generalmente se apreciaban picantes imágenes de novicias que sucumbían ante los húmedos pasatiempos, los únicos que les reservaba una vida de reclusión.

Cunnilingus en la India

El Vātsyāyana kāma sūtra, mejor conocido como el Kama Sutra, nos revela que entre el (240 y el 550 d. C.), el cunnilingus era un elemento importante en la cultura Gupta, denominado “auparishtaka” para referirse a las practicas de estimulación de los genitales con la boca, “yoni”, (vulva) y “linga” (pene). Según las enseñanzas de Vātsyāyana, autor de el Kama Sutra, el sexo oral es un camino más rápido hacia el kundalini (energía primigenia) porque interrumpe la secuencia lógica de procreación que se encuentra implícita en una relación sexual; en este sentido en el cunnilingus se busca la creación de un “hijo mental”, que puede ser desde una idea hasta un concepto, haciendo al ser humano más completo.

Era libremente practicado tanto por parejas heterosexuales (H-M) o por mujeres (M-M). A diferencia de los pocos datos en Europa, en la región abarcada por el imperio Gubta, existen muchas obras de arte donde se aprecia la admiración por el sexo; por ejemplo en el templo Rhajarani en Bhubaneswar se expone una escultura de dos mujeres teniendo sexo oral, una pieza que data de entre los siglos X-XI.

China y Japón

La cultura del taoísmo chino rendía culto al cunnilingus mostrando los senderos hacia el alcance de la inmortalidad. Según la doctrina taoísta, la pérdida de semen y fluidos vaginales está relacionada con la pérdida de vitalidad, por lo que una de las disciplinas para salvaguardar la energía vital era la retención de semen, además de beber de las secreciones vaginales. Es necesario mencionar que, aunque la eyaculación era una pérdida de vitalidad en en hombre, la mujer podía beneficiarse de la comunión con el semen; en este sentido, tanto el hombre y la mujer pueden conservar y aumentar el “ch’i”, (aliento original vital), con el objetivo de reconciliar los opuestos mezclando los fluidos femeninos y masculinos para regresar a la época mítica antes de la división de los sexos.

También se cuenta que en el año (690 al 705 d. C.), la emperatriz Wu Zetian tuvo la audacia de hacer un decreto en el cual todos los dignatarios visitantes debían rendirle honores con un cunnilingus.

Por su parte, Japón tiene diversos materiales relacionados con la famosa práctica, las “Imágenes de la Primavera” o shunga (vocablo japonés), son una serie de dibujos con temática sexual que surgieron entre los siglos XVII-XX. Las escenas describían relaciones sexuales de toda índole, incorporando figuras de la sociedad japonesa de ese entonces, además de comerciantes, monjes budistas, samuráis, o seres mitológicos.

Lengüetazos en la Biblia y en Egipto

El Cantar de los Cantares (7:2) muestra un guiño hacia el cunnilingus. Aunque por motivos de traducción, pudo disimularse al punto de pasar inadvertido. La palabra “vulva” del hebreo “shor” que significa “lugar secreto” en arameo, se cambió por la palabra “ombligo”:

Tu vulva (ombligo) es un cántaro, donde no falta el vino aromático. De igual modo: Desde sus sandalias, a su (vulva), pasando por su vientre hasta sus pechos…”

En cuanto a Egipto, el erotismo impregnaba todos los rincones de la cultura de los faraones. En el año 1824, los arqueólogos descubrieron en la ciudad de Deir-el Medina un papiro con doce imágenes que ilustraban claramente la pasión de los egipcios con respecto al sexo. Siendo más antiguo que el Kama Sutra, se le considera como “la primera revista porno de la historia”. Allí no ponían reparo ante prácticas como lo que nos trae hasta aquí, así los jóvenes de uno y otro sexo disfrutaban sin pudor y con complicidad de sus mayores del cunnilingus y otras acrobacias íntimas.

En la actualidad…

El famoso investigador del comportamiento sexual en hombres y mujeres, Alfred C. Kinsey es responsable por sacar de la cueva de los tabúes modernos al “cunnilingus”, aunque no fue hasta los años setenta que las actitudes sociales comenzaron a percibirla como aceptable para las parejas. En 2004, la AARP encuestó a 1.682 estadounidenses de 45 años o más. La encuesta encontró -en comparación con 1999-, que hay una mayor incidencia de sexo oral entre los hombres.

Sin embargo, la tendencia no era rival para el coito. La encuesta preguntó a los encuestados la frecuencia con la que habían participado en varios actos sexuales en los seis meses anteriores. En cada grupo de edad, entre ambos sexos, por lo menos el doble de encuestados dijeron que habían tenido relaciones sexuales una vez por semana o más a menudo, además de haber participado en el sexo oral (cunnilingus) con una frecuencia similar.

Lo cierto es que el cunnilingus ha estado presente de punta a punta en nuestro planeta, hasta en especies de animales como los bonobos. Podemos hacer el ejercicio de mirar hacia futuro, y es difícil divisar un indicio que nos aparte de la costumbre o los jugosos vicios que nos ofrece Baco…

Fuente: Culturizando

 

 

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